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Critica al Anti-Capitalismo como Medio y no como Fin.

Desde hace unos meses vengo observado como diferentes partidos capitalistas y “anti-capitalistas” junto con sindicatos, ONGs y movimientos sociales estatolátricos (es decir, que viven por y para el Estado), están intentado instrumentalizar a diferentes movimientos sociales y proyectos autogestionarios de base asamblearíos.

Podríamos resumir su modo de actuación en dos metodologías concretas:

1) El método Estalinista: Este es el preferido por partidos políticos “no institucionales” y se basa en copar las asambleas de militantes y simpatizantes del partido en cuestión. Para luego dirigir el contenido de dichas asambleas a propósitos políticos propios. Si no logran sus objetivos en un breve plazo de tiempo, comenzaran reventar las asambleas criticando su falta de “productividad”, de que son aburridas, etc. A continuación se reformularán como vanguardia revolucionaria del grupo  iniciando la típica caza de brujas de los supuestos disidentes, que serán todos aquellos que no comulguen con su direccionismo. Otra técnica es  utilizar su típica visión de la autogestión, donde  el supuesto “líder” asamblearío lo realiza todo y se lo da todo “mascado” a sus acólitos, incluso llegando a hacerse cargo de derramas y multas. Que luego cobrara en cómodos plazos generando una deuda monetaria y moral con el resto del grupo. Esta dependencia con el “líder” tanto financiera como técnica será utilizada como medida de presión ante cualquier disidente del régimen. Por otro lado siempre intentaran meter los sistemas de votaciones en vez el consenso asamblearío, dado que una vez copen la asamblea al ser mayoría siempre ganaran en sus “elecciones”.

2) El método Socialdemócrata: Este por su parte es el favorito de sindicatos y ONGs que han caído en desgracia al haber sido recortadas sus subvenciones. Se basa por un lado en el chantaje emocional, es decir en poner a sus “clientes” (victimas del sistemas capitalista) por delante, para dar pena y ejercer el direccionismo partidista. Sus sistemas de manipulación son más encubiertos que el método Estalinista, pero no por hecho menos eficaces.  Como por ejemplo la hiper-horizontalidad recalcitrante como escudo, se trata de cuando algo no les interesa en las asambleas escudarse en que salga gente del colectivo en la asamblea, legando a la kafkaiana situación de que la gente que no asiste a una asamblea decida el resultado de la misma. Evitando tener que asumir responsabilidades de consensos “antisistema” que no concuerdan con su cáliz reformista. En contra partida, todo consenso que les beneficie políticamente será aprobado rápidamente aunque se falten a la torera cualquier metodología Asamblearía. Tampoco podemos olvidar las falso objetivos reformistas, se trata de entretener a la gente que participa en un movimiento social en tonterías sin sentido, al más puro estilo la parte por el todo. Favoreciendo el hiper-activismo anti-revolucionario, es decir ir de un lado para otro de apaga fuegos constante sin llegar a la raíz del problema que es el Estado Capitalista. Y por tanto quemando a la gente, apareciendo solo en la acciones para salir en la foto o en la nota de prensa.

Para estos adictos al Régimen es muy fácil utilizar el término Anti-capitalista, dado que utilizan el Anticapitalismo como medio y no como fin. Como medio para vivir como políticos profesionales, dado que planean como buitres sobre la dictadura parlamentaria a ver si en el cambio de sillones les queda uno para ellos, y poder vivir a sueldo del Estado O como medio para obtener nuevamente subvenciones estatales. Para estos falso revolucionarios la gente que participa de corazón o por necesidad en estos movimientos o plataformas sociales les importan una mierda, los utilizaran para obtener sus fines políticos y económicos. Y una vez los alcancen o vean que no pueden alcanzarlos, cogerán estas organizaciones y las mandaran al carajo, desentendiéndose de ellas, dejando deudas y desilusiones por allá por donde pasen.

Para ellos el Anti-Capitalista esta vació de contenido, pues al más puro estilo del anticlericalismo burgués, solo es utilizado como proclama política para aglutinar masas aborregadas y poder meter presión al Estado para que es que les vuelva contratar como mercenarios a sueldo. No pretenden llegar a un punto de ruptura con el Poder, y menos con el capitalismo. Pues pretender vivir a costa de este, sino lo están haciendo ya. Se dedicaran a conducir a la victimas del sistema a pequeñas luchas reformista, es decir a realizar pequeños cambios para que en realidad cambie nada. A tener entretenidas en falsas luchas a la gente con un mínimo de conciencia, dopándolas con anestésicos espirituales.

Llegado a este punto cabe diferenciar con respecto a sindicatos y movimientos sociales revolucionarios que si que utilizan el Anti-Capitalismo como Fin, utilizando la lucha social para conseguir expropiaciones sociales al Estado. Es decir que utilizan estas expropiaciones monetarias o materiales para poder organizar un a lucha revolucionario de transformación social lejos del interes propio individualista capitalista de las ONGs y partidos políticos “Anti-Capitalistas” mencionados en la primera parte del artículo. En este aspecto podemos destacar a sindicatos como el SOC (Marinaleda), movimientos sociales como el Parke Alkosa o activistas como Enric Duran y Lucio.

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En conclusión solo me cabe añadir que la gente con un mínimo de conciencia revolucionaria que participa de corazón en los diferentes movimientos sociales no se deje embaucar por estos lobos con piel de cordero. Y de que de una forma franca y directa reafirmen el asamblearismo y la horizontalidad como herramienta revolucionaria imprescindible. Criticando el direccionismo político dentro de estos organizaciones o proyectos autogestionarios de base. Dado que nuestras únicas herramientas de defensa son una buena metodología asamblearía, junto con el saber hacer asamblearío (practica) y la confianza con el resto de compañeros.

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