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Crítica a la Energía Verde.

En este artículo de LVH vamos a realizar unas cuantas críticas desde un punto de vista anti-capitalista a la Energía Verde:

1) No esta en contra del sistema capitalista tanto empresarial como estatal: Es decir no ve injusto que las grandes corporaciones empresariales y estatales continúen controlando los grandes medios de producción energética. Me explicaré  mejor, actualmente el sistema eléctrico en el Estado español se divide en tres sectores:

A) Productores: Se trata tanto de las grandes centrales eléctricas tanto hidroeléctricas, térmicas (carbón y gas), eólicas y nucleares. Que “vuelcan” su electricidad en la empresa estatal Red Eléctrica Española (REE). Percibiendo un precio bajo por su producción.

B) Distribuidoras: La empresa estatal REE se encarga de distribuir dicha energía producida anteriormente toda mezclada a través de sus sistemas de torres de alta tensión por todo el territorio. Cobrando en forma de impuesto el paso de dicha energía eléctrica por sus líneas monopolistas de distribución. Y como buen intermediario venderá dicha energía a una comercializadora a un precio superior a la que compró a las productoras. Llenando de este modo las arcas del Estado Capitalista español. Actualmente la REE esta en plena campaña de expansión con la M.A.T.

C) Comercializadoras: Se encargan de vender la electricidad directamente al consumidor final ya sea a empresas o a hogares domésticos. Y por tanto ganan dinero facturando la energía vendida a un coste superior a la suma de los precios de producción más el coste de distribución. Normalmente las empresas comercializadoras suelen ser las mismas productoras dentro de ámbito geográfico, es decir en el levante está Iberdrola, que produce energía en la central nuclear de Cofrentes y la distribuye por las líneas de la REE y la comercializa en los hogares a través de sus contadores eléctricos valencianos.

En la comercialización es donde entra la Energía Verde dado que el sistema de comercialización esta “liberado” cada usuario puede elegir libremente a quien le compra la energía finalmente, aunque solo se trate de un espejismo pues siempre te sale más “barato” a la compañía eléctrica que fabrica la energía más cerca de tu casa, es decir continúa el monopolio de siempre. A pesar de todo la Energía Verde se te vende facturándola a un precio un poco superior, pero bueno tienes la opción que comprarla finalmente.

En consecuencia, la Energía Verde está de acuerdo que la REE continué con su monopolio estatal cargando con su impuesto al consumidor final por unas instalaciones que fueron construidas y amortizadas hace tiempo con dinero “público”. Es decir, no se replantea continuar alimentando a esta bestia estatal que oprime  y tritura tanto al ser humano como a la naturaleza en general.

Y por otro lado, Energía Verde cuentan con una serie de pequeñas centrales eléctricas fotovoltaicas y eólicas que producen la energía que comercializan. ¿Pero como podemos saber que los electrones producidos en una central eólica en Navarra son los mismos que consumimos en Valencia? Simplemente no se puede saber, aunque con toda probabilidad no lo serán jamás dadas la distancia que separa al productor como al consumidor. Energía Verde se escuda en que certifica dicha energía eléctrica renovable. Pero que algo esté certificado sólo significa que se ha pagado a un notario para que escriba algo en un papel, no que en la realidad física consumos realmente dichos electrones, que una vez volcado en la REE ya no se sabe de donde viene cada cual. Por tanto, siempre estaremos consumiendo energía eléctrica convencional, por no hablar que es imposible cubrir la mayoría del consumo energético con energía renovable, y sobretodo con energía renovable no producida por las grandes corporaciones energéticas capitalistas. A pesar de todo, la única manera de saber que “realmente” la energía eléctrica que consumes es 100% renovable es la auto-producción, mediante tus propias placas solares, aerogeneradores, generadores mini-hidráulicos, etc. O estar cerca de una central de producción eléctrica renovable.

2) La energía eléctrica nunca puede ser 100% “verde”: Cabe recordar que la electricidad de origen convencional procede en su mayoría (75%) de centrales eléctricas, que utilizan como materias primas combustibles fósiles (centrales térmicas) y uranio (centrales nucleares). Y una minoría por medio de centrales energéticas renovables (hidroeléctrica y eólica) que en muchos casos distan bastante de  ser ecológicas.  Para conseguir obtener energía eléctrica a partir de estas materias primas (contaminantes y en su mayoría no renovables), es necesario realizar un conjunto de procesos de conversión sobre la energía desde sus fuentes de origen hasta su uso final, que denominaremos sistema energético.

Un sistema energético es el conjunto de procesos realizados sobre la energía desde su fuente originaria hasta su consumo final. Para ello se utilizaran una serie de convertidores (presas, motores,..) que permitan la transformación de una forma energética en otra de mayor utilidad, para facilitar su transporte y uso definitivo. Los diversos convertidores involucrados en el sistema energético formarán una cadena por la que circulará la energía, y cuyas etapas principales son:

1º) Proceso de extracción o captura de la energía primaria: Como puede ser la perforación de un pozo petrolífero, la construcción de una mina a cielo abierto de carbón o silicio (placas solares), una mina subterránea de uranio.

2º) Transporte de los recursos energéticos primarios hasta la central de transformación: Mediante barcos petroleros o gaseoductos.

3º) Proceso de conversión (concentración y destilación) de la energía primaria en energía secundaria: Como el refinado del petróleo, el carbón y el uranio, licuefacción del gas natural, fabricación de una placa solar o un aerogenerador, etc.

4º) Distribución de los recursos energéticos secundario hasta su punto de conversión final: Mediante camiones cisterna, trenes, etc.

5º) Consumo o conversión de la energía secundaria en energía terciaria: Utilizando motores térmicos y su conversión en energía cinética (automóvil) o eléctrica (central nuclear o termoeléctrica). En el caso de la electricidad aún necesitará un sistema de distribución (tendido eléctrico) y de conversión final (bombilla).

En consecuencia, el rendimiento de un sistema energético (E. saliente / E. entrante) siempre será inferior al 100% (2ª ley de la termodinámica). Debido a que en cada proceso de conversión dentro del sistema energético, conllevará numerosas pérdidas energéticas. Pongamos como ejemplo las grandes centrales eléctricas térmicas, que utilizan como materias primas combustibles fósiles (centrales térmicas) o uranio (reactores nucleares). Y que proporciona el 75% de la energía eléctrica consumida en España. Si analizamos en sistema energético de este tipo de electricidad, descubriremos con estupor que tiene un rendimiento neto del 27%. Principalmente por el efecto Joule, que el causante de que el 60% de la energía eléctrica se pierde en forma de calor a causa de la resistividad del tendido eléctrico, Además, el rendimiento energético de una central térmica (kg combustible utilizado / kW eléctrico producido) es del 45%. A causa de las perdidas de calor en calderas, turbinas, condensador, tuberías, etc.

Por otra parte, esta el coste energético, que podemos definir como al precio que pagamos por la utilización de la energía secundaria o terciaria (recibo de la “luz”, precio de la gasolina). Sin embargo, al mismo tiempo también estaremos “pagando” numerosos costes ocultos asociados al sistema energético, normalmente de carácter social y medioambiental. Coste tales como:

1) Costes de construcción y mantenimiento de centrales e infraestructuras.

2) Costes desmantelamiento y eliminación del impacto ambiental producido por los convertidores energéticos (c .nucleares, minas a cielo abierto y parques eólicos).

3) Costes impactos medio ambientales y sociales directos, como: “mareas negras”, “efecto invernadero”, lluvia ácida, fugas radiactivos, etc.

4) Costes socio-económicos de guerras y conflictos bélicos por el control de yacimientos de materias primas. O mantenimiento de regimenes dictatoriales en países productores de combustibles, por motivos geopolíticos.

Todos estos costes ocultos se “pagan”, o bien directamente mediante nuestros impuesto, o indirectamente mediante la degradación de nuestro medio ambiente y/o nuestra calidad de vida. Para lo tanto, es más eficiente, sostenible y económico, ahorrar energía que producirla.

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En conclusión Energía Verde es un nuevo anestesiante espiritual al más puro estilo de la Banca ética. Dado que solo sirve para que la gente con una mínima conciencia social pueda dormir mejor por las noches, aplacando su sentimiento de culpa católico al pagar un poco más en su recibo de la luz “verde”. Sin llegar nunca a replantearse la esclavitud cotidiana que es tener que pasar por el aro del contador eléctrico de nuestro hogares.


¿Y que podemos hacer?

 Practicar el Consumo energético mínimo voluntario. Se trata en primer lugar, Razonar para saber en que mundo queremos vivir y como poder llegar a obtenerlo. Y sobretodo darnos cuenta que todo cambio pasa por luchar contra las grandes corporaciones energéticas empresariales y/o estatales. Y que la única manera de ser un  poco más libres del yugo de contador eléctrico es volver a vivir en el mundo rural donde la necesidades eléctricas son menores y la obtención de energía directamente del medio es más plausible (leña, alimentos, luz solar, viento,…)

Seguidamente tendremos que Reducir nuestro consumo individual de energía, agua y recursos naturales de un modo consiente y racional; mediante una serie de medidas de ahorro y mejora de la eficiencia tanto de nuestra tecnología (electrodomésticos), como de nuestros hábitos (austeridad). Además de Reutilizar todo lo que sea posible (reparaciones), y Reciclar todo lo demás (compostaje). Sin olvidar, el uso de energías Renovables autónomas y descentralizadas, como la solar (luz del día), eólica (tender ropa) o biomasa (leña, alimentos).

Estas medidas directas de reducción del consumo y aumento de la eficiencia energética, buscan el  reducir al máximo la entrada en el sistema (nuestra casa) de energía y materia provenientes del exterior, con lo que conseguiremos un importante ahorro económico, y en consecuencia directa un aumento de nuestra libertad e independencia con respecto a las grandes corporaciones energéticas y agroindustriales. Para conseguir dicho fin, tendremos que aplicar una serie de medidas ya aplicadas desde tiempos inmemoriales por nuestros antepasados, junto con otras más modernas y tecnológicas.

Últimamente está muy en boga la cooperativa energética “Som energía”, el objetivo de Som Energia es convertirse en una cooperativa sin ánimo de lucro que reúna a miles de personas con el deseo de cambiar el modelo energético actual y trabajar para alcanzar un modelo 100% renovable. Después de conocerlos en persona me han gustado bastante, aunque no son la panacea. Instan a sus socios a reducir su consumo energético y a autoa-abastecerse mediante energías renovables descentralizadas, siendo bastante criticos con el sistema energético actual.

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